TURNABLE. De lo bello a lo sublime

Decía el fotógrafo Ansel Adams “No hay nada peor que una imagen nítida de un concepto difuso” lo que me plantea la siguiente reflexión: ¿Es posible crear un concepto o una emoción nítida a partir de una imagen difusa? El pintor William Turner mostró el camino a seguir respondiendo a esta cuestión a través de sus obras, en la que probablemente sea la evolución artística más asombrosa de la historia del arte occidental. Recorrió el camino completo que va de la iconicidad a la abstracción, de la forma a la luz y el color, transcendió lo bello hasta alcanzar lo sublime.

Han sido muchos los pensadores que a lo largo de la historia han tratado la dicotomía entre lo bello y lo sublime (Longino, Joseph Addisson, Edmund Burke y Immanuel Kant, entre otros), y a nivel artístico alcanzó su cenit en la rivalidad artística y personal entre Turner y Constable. Con la obra tardía de Turner como inspiración, el punto de partida está fijado: ¿Es posible recorrer el camino creativo de Turner con una técnica tan alejada de la pintura, como es la fotografía?

La fotografía es el método más preciso que conocemos para captar la realidad y todos y cada uno de sus detalles, pero ¿puede una fotografía captar la esencia de lo representado, prescindiendo de la forma tal y como hizo Turner en sus obras pictóricas? ¿Se puede transitar el camino que va de lo bello a lo sublime con la técnica fotográfica? Actualmente, existe una pugna por conseguir imágenes más definidas, con mayor nivel de detalle… más grandes. Millones de megapixels que posibilitan reproducciones más grandes y definidas: La carrera de la resolución, la nitidez y el detalle.

Y es ahí donde surgen mis dudas. ¿Y si estamos recorriendo el camino en la dirección contraria? ¿Dónde reside realmente el valor expresivo de una imagen? Forma versus luz y color. ¿En qué medida ayuda el nivel de detalle de una imagen a captar la verdadera esencia de lo representado? ¿En qué medida capta la forma del continente la verdad interior del contenido? En William Turner encontramos la respuesta a estas cuestiones: “Es preciso separar las grandes verdades de las pequeñas; las ideas amplias y liberales de las estrechas; las que sugieren a la imaginación de las que se dirigen sólo al ojo”. Hay que mostrar la verdad oculta de lo representado, que no es visible por el ojo sino producto de nuestra imaginación y esto solo es posible si somos capaces de prescindir de la forma, a través de la luz y el color.



La idea germinal de TURNABLE es utilizar la luz y el color, que combinados con un tercer elemento, el movimiento son necesarios para fundir y diluir las formas. Convertir una imagen fiel de la realidad en una imagen fiel de una realidad inventada, donde alcance toda su fuerza expresiva. No existe un concepto más poderoso que el de poder reconfigurar nuestro entorno según los dictados de la imaginación y llevarlo a cabo con el sistema de captación de la realidad más exacto que conocemos, la cámara fotográfica. Un sistema de captación de imágenes rígido que yo utilizo para configurar realidades fluidas, flexibles. Generar emociones nítidas a partir de imágenes difusas, inventar imágenes que cuentan lo que soy incapaz de expresar con palabras, construir imágenes que llegan al interior, que arañan el alma: Ese es mi objetivo.


La serie de obras incluidas en TURNABLE son mi aproximación personal a esta serie de interrogantes y consideraciones, y muestran mi camino creativo en la búsqueda de respuestas, sin asumir ningún compromiso técnico o estético. Esta búsqueda es inherente a todo artista y en mi caso discurre en paralelo por la senda creativa iniciada por Turner, Constable y la Escuela Impresionista Francesa, así como por la senda técnica iniciada por Ernst Hass, Saul Leite, Arthur Siegel, Harry Callahan y otros maestros de la fotografía moderna que sentaron las bases de la multiexposición y la imagen en movimiento.

Unas obras en las que la luz, el color y la energía que emana de su esencia escapan de la tiranía de las formas, para ir más allá del mundo físico, provocando emociones, sentimientos… impresiones. Un aproximación más pictórica que fotográfica, más abstracta que realista, más dinámica que estática, más caótica que ordenada. Esa es mi forma de mirar… mi visión.

Mis herramientas expresivas son la luz, el color, la energía y el movimiento y me permiten revelar lo que imagino, expresar lo que siento, porque somos lo que vemos y se fotografía con la mente.

TURNABLE es mi proyecto creativo y vital, que recorre el camino que lleva de la quietud y la belleza clásica hasta la inquietud, la búsqueda, la transgresión de las límites establecidos. TURNABLE transita de lo finito a lo infinito, de lo bello a lo sublime, porque una vez has descubierto que lo mejor es posible, lo bueno ya no es suficiente.